Posted by : Unknown
sábado, 24 de agosto de 2013
Existen
casi tantas formas de perder peso, y planes de dieta, como libros en
una biblioteca. Por ese motivo, justo cuando estés sumergido en un plan
de dieta o estés a punto de empezarlo, ya sea cetogénica, de déficit
caloríco o la dieta de la alcachofa, hay siete consejos o reglas básicas
para perder peso que no debes pasar nunca por alto para que tu plan sea
efectivo y puedas conseguir tu objetivo: Perder peso y quemar grasa.
1. Conoce a tu enemigo
En
primer lugar es importante saber por qué se tiene peso de más. ¿Comer
demasiado? ¿Falta de ejercicio? Saber el/los factor/es que hacen que
aumentemos de peso es la mitad de la batalla.
2. Basa el plan de dieta en tus necesidades específicas.
Si
eres de comer más por la noche, reserva el mayor consumo de calorías
para la cena. Si no sueles comer un desayuno abundante, no te fuerces a
ello. Trabaja con tus hábitos alimenticios actuales, no luches contra
ellos.
3. Una dieta debe ser un estilo de alimentación razonable.
Elegir
la dieta de moda no es una buena elección. Si esperas adoptar un nuevo
“estilo de vida de alimentación”, algo con lo que vas a seguir (y añadir
calorías para mantener el peso) una vez que alcances tu peso ideal.
4. Recuerda cómo comer.
Hay
muchos debates sobre la alimentación con alto contenido de proteínas,
bajo en carbohidratos o vegetariana, pero la mayoría de los
nutricionistas están de acuerdo en el mismo punto: la elección de
alimentos naturales dejando de lado los alimentos procesados. Haz una
dieta simple. Elije los alimentos naturales que te gustan – frutas,
verduras, fuentes de proteínas, etc. Comer no tiene por qué ser
complicado, simplemente hemos olvidado cómo comer. Céntrate en los
alimentos enteros nutritivos como la base para tu dieta.
5. No pretendas acelerar el proceso.
Recuerda
que te estás embarcando en un cambio de vida, y no en una dieta de 6-8
semanas. Se paciente y céntrate en fomentar nuevos hábitos de
alimentación y ejercicio. No vayas a una dieta y ejercicio extremo por
conseguir resultados más rápidos.
6. La perfección no es un objetivo razonable.
Raro
será que ocurra. En vez de deprimirte por no conseguirlo, planea un día
o dos cada semana para permitirte algunas calorías extra. De esta
manera si tienes un antojo de helado o unas patatas, podrás tomar un
poco – dentro de lo razonable – y aún así no dejar la dieta.
7. No castigues tu cuerpo con ejercicio.
El
ejercicio es bueno. Ayuda con la salud en general, y mejora nuestra
calidad de vida. Cuando vas al gimnasio, entrena con estos objetivos en
mente. No hay necesidad de castigar tu cuerpo con una cantidad excesiva
de actividad física. El equilibrio es la clave.